Gonzalo de Alvarado

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Gonzalo de Alvarado y Contreras, conquistador Español hijo de Diego Gómez de Alvarado y Mexía de Sandoval (Comendador de Lobon, Puebla, Montijo y Cubillana - Alcalde de Montanchez - 13 de Santiago - Sr. de Castellanos, Maestresala de Enrique IV, General de la Frontera de Portugal) y de Leonor de Contreras. Fué uno de los hermanos de Pedro de Alvarado. Participó en campañas en México, Guatemala y El Salvador fundando en este último, la villa de San Salvador actual capital de El Salvador.


Durante la campaña se establece una alianza con los Cakchiquiles y su hermano Pedro de Alvarado (adelantado del rey Carlos V) decide construir, en las inmendaciones de su capital Ixinché, el asentamiento de Santiago de los caballeros de Guatemala (actual ciudad de Antigua Guatemala). Tras la fundación de la ciudad, Gonzalo de Alvarado es nombrado alcalde de la misma por su hermano Pedro. La utilizan como centro de las operaciones que desarrollan en todo el territorio que actualmente comprende los paises de Guatemala, El Salvador y Honduras. Su hermano Pedro de Albarado le cede a Gonzalo la dirección de las tropas tras caer herido en la batalla de Acaxual contra los pipiles.


[editar] La expedición contra los Mames

Durante la época prehispánica, el señorío mam era de los más vastos territorialmente, pues comprendía los actuales departamentos guatemaltecos de Huehuetenango, Totonicapán, Quetzaltenango, San Marcos y la provincia de Soconusco (ahora territorio mexicano); pero debido a las cruentas luchas entre las diferentes tribus, este territorio fue desmembrado, especialmente por la invasión de los quichés al mando del rey Quicab, conocido como Quicab el grande, y sus aliados los cakchiqueles, obligando a los mames a abandonar parte de sus extensos dominios, replegándose a la parte montañosa.

Derante el año 1524 Gonzalo de Alvarado parte hacia el noroeste del territorio junto a un pequeño grupo de soldados y guerreros tlaxcaltecas y mexicas, aliados de los españoles, en busca de la ciudad que los indígenas que les acompañaban llamaban huehuetenango y que en epoca prehispana se conocia por Shinabajul o Xinabajul, y que significa "entre barrancos", capital del señorío de los Mames. Estos indigenas cambiaron el nombre mam por el termino Ueuetenango que algunos interpretan como "lugar de los viejos", aunque posiblemente le llamaron así por la abundancia del árbol llamado sabino, que crece en grandes cantidades en los márgenes del río Selegua y que en México se conoce como ahuehuetle, por lo que los mexicanos lo llamaron ahuehuetles, o sea Ahuehuetlenango, que posteriormente se cambió por Ueuetenango, Vevetenango, Güegüetenango, hasta llegar a lo que hoy se conoce como Huehuetenango. El Rey Kaibil Balam, al mando de muchos de sus guerreros mam, terminaron refugiandose en Zaculeu (que significa "Tierra Blanca"), una fortaleza casi inespugnable. Presentó resistencia a los soldados españoles que llegaron al mando del capitán Gonzalo de Alvarado y fueron incapaces de tomar el lugar al asalto. Fué entonces cuando Gonzalo de Alvarado decide establecer un campamento a 5 kilomertros de la fortaleza y así se funda la ciudad de Huehuetenango, dejando una guarnición en ella. Comienza un largo asedio que finalmente forzó a los mam en 1526 a rendirse, más por hambre que por la fuerza de armas, y entregar Zaculeu a los conquistadores.

[editar] La campaña contra los Pipiles de Cuzcatlán

Cuzcatlán (o "Cuscatán" en lengua nahuatl) era la provincia más importante a la llegada de los españoles; albergaba 90 pueblos dentro de sus 7000 kilómetros cuadrados, de los que 33 eran “chontales”, nombre con el que los pipiles llamabas a chortis y pokomames (lencas y mayas). Los 47 restantes componían la provincia de Cuzcatlán y todos, con excepción de uno, eran de habla nahuatl. Los Pipiles eran una nación con gran influencia Tolteca y Azteca y no tenian un sistema político unificado, sino más bien un sistema de tributo a la ciudad de Cuzcatlán. Cuzcatlán proviene de la palabra indígena Cuscau (alhaja, joya) y puede traducirse como “Ciudad de las joyas” o “Lugar de riquezas”. A la conquista de Cuzcatlán, Gonzalo de Alvarado acompaño a su hermano Pedro de Alvarado, que partió con un éjercito compuesto de 250 españoles y 6000 “indios amigos”, a quienes se le sumaron varios cientos de guerreros cakchiqueles. De acuerdo con la cronología del historiador Jorge Lardé y Larín, entraron en lo que es hoy territorio de El Salvador el 6 de junio de 1524, cruzando el río Paz en la costa de Ahuachapán. Los expedicionarios tuvieron su primer encuentro en Acaxual (actual Acajutla) el 8 de junio, donde se libró la más feroz batalla de la conquista. El ejército pipil fue aniquilado casi por completo. Sin embargo, no fue fácil la victoria, pues perecieron también muchos auxiliares, algunos soldados españoles y el propio Pedro de Alvarado recibió un flechazo en la pierna izquierda, lanzada por el príncipe Atonal (Crisol de agua), que lo mantuvo durante ocho meses entre la vida y la muerte y lo dejó cojo de por vida. Los conquistadores se repliegan y permanecieron cinco días en Acaxual, recuperandose del combate. Finalmente el 13 de junio de 1524 avanzaron sobre Tacuzcalco, donde los pipiles presentaron un poderoso ejército de 6000 guerreros al mando del fugitivo Atonal. Aunque Pedro de Alvarado pudo penosamente desplazarse a caballo para dar ordenes en la batalla, finalmente confia la dirección del combate a Gonzalo. Las tropas españolas se organizan con Gómez de Alvarado por el flanco izquierdo, con 30 caballos; por el flanco derecho, el mismo Gonzalo de Alvarado, con 20 hombres a caballo; y por el centro, Jorge de Alvarado, con el grueso de la tropa. Barren del campo de batalla a los gerreros pipiles -“Aquí se hizo muy grande matanza y castigo”- narró el conquistador. Tras la batalla, el mismo Gonzalo de Alvarado ajusticia al rebelde Atonal de 2 disparos. Dos días más tarde se marcharon a Mihuatlán; luego a Ateos, donde recibieron mensajeros de los señores de Cuzcatlán, y finalmente penetraron en esta ciudad el 17 de junio de 1524 donde según sus palabras, “halló todo el pueblo alzado, y mientras nos aposentábamos no quedó hombre de ellos en el pueblo, que todos se fueron a las sierras”. Allí los conquistadores fueron recibidos pacíficamente por el rey Atágat, conocido como Atlacatl “El Viejo”. Esa misma noche, Pedro de Alvarado giró la orden de matar a la nobleza de Cuzcatlán. Este acto despertó las iras del pueblo cuscatleco. El cacique Atacatl “El Joven” y sus soldados estaban dispuestos a vengarse o a morir. Ante la incapacidad de llamar a sumisión a los rebeldes, Pedro de Alvarado convocó al hijo del cacique cobardemente asesinado. La respuesta del noble aborigen es histórica: “Si queréis las armas, venid a traerlas a las montañas”. Iracundo, Pedro de Alvarado mandó atacar a los pipiles infructuosamente en las serranías: perdió once caballos, algunos soldados españoles, gran número de nativos de las tropas auxiliares y su calidad de capitán invicto. Don Pedro confiesa así su derrota en la capital de los pipiles: “Sobre estos indios de Cuzcatlán, que estuve diecisiete días, que nunca por entradas que mandé hacer, ni por mensajes que les hice, como he dicho, los pude atrar por la mucha espesura de los montes y grandes sierras y quebradas y otras muchas tierras que tenían”.

Pedro de Alvarado, cuyo firme propósito era pasar en Cuzcatlán la estación de lluvias, dada la situación y la falta de provisiones, decide salir de las inmediaciones de la ciudad fortaleza de los pipiles el 4 de julio de 1524, para volver a la ciudad de Santiago de los Caballeros, en el territorio de sus aliados Cakchiqueles: “Acórdeme —agrega— a volver a esta ciudad de Guatemala y de pacificar de vuelta la tierra que detrás dejaba (los pipiles de Cuzcatlán), y por cuanto hice y en ellos trabajé nunca los pude atraer al servicio de su majestad; porque toda esta costa del sur por donde fui es muy montañosa, y las sierras cerca, donde tienen acogida”. Su hermano Gonzalo va en todo momento junto a él.

A raíz de la sublevación del pueblo Cakchiquel, la incipiente ciudad colonial tuvo que trasladarse provisionalmente a Xepau u Olintepeque, cerca de Quezaltenango.

[editar] Fundación de la villa de San Salvador

En la segunda semana de febrero de 1525 ocurrieron dos sucesos importantes: Pedro de Alvarado sanó de la herida que lo tenia postrado y recibió un refuerzo de 200 soldados españoles procedentes de México. El Adelantado preparó una expedición fundadora hacia Cuzcatlán y puso al frente de ella a su hermano el capitán Gonzalo de Alvarado. En esta campaña figuraban también: Diego de Holguín, Francisco Díaz, Alonso de Oliveiros y muchos colonizadores españoles. La empresa fue coronada con éxito: alrededor del 11 de abril de 1525 y en las inmendaciones del fuerte indiano de Cuzcatlin (actual municipio de Antiguo Cuzcatlán), Gonzalo de Alvarado fundó una colonia, con el título de villa y el nombre de San Salvador, bajo deseos de su hermano Pedro por haber salvado su vida en las batallas del año precedente. Conforme a la usanza de la época, en nombre y representación de su hermano el capitán Pedro de Alvarado, Gonzalo eligió como alcalde de esta nueva villa a Diego Holguin.



Gonzalo de Alvarado fallecio en México, donde testó el 11 de enero de 1.541.

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